Un macabro parricidio sacude a la ciudad neuquina de Zapala. Dos hermanos golpearon en la cabeza a su padre y lo decapitaron en plena calle. Ambos están detenidos y hoy serán acusados de homicidio agravado por el vínculo, delito que prevé una pena de prisión perpetua.

Todo se originó dentro de una vivienda entre calles Sarqui y Cañadón. Los gritos despertaron a los vecinos, que alertaron a la Policía cerca de las 6 del domingo, pero luego la pelea se calmó. Sin embargo, alrededor de las 9, el padre fue sacado a la calle y en ese contexto es que uno de sus hijos le habría dicho:»Yo voy en cana pero vos no le pegás más a mi mamá». Es por ello que investigan si había antecedentes de violencia de género o familiar.

Tras el crimen, un nuevo llamado avisó del hecho al personal de la Comisaría 48, que cuando arribó al lugar se encontró con un macabro escenario.

Orlando Jara, de 51 años, yacía muerto sobre la calle y su cabeza, que había sido decapitada y tenía un cuchillo incrustado, estaba apoyada sobre su tórax. Sus dos hijos, de 20 y 27 años, fueron detenidos de inmediato sin oponer resistencia y llevados a la comisaría, y quedaron a disposición del fiscal Marcelo Jara, que interviene en el macabro hecho.

El propio fiscal resaltó que en los 15 años de trabajo en esa jurisdicción nunca tuvo un hecho de características tan violentas.

Por el momento, se adelantó que en la vivienda hubo una discusión entre el padre y sus hijos; que el hombre salió de la casa y ellos lo persiguieron. Allí, uno lo golpeó en la cabeza con una barreta y cayó inconsciente al piso. Luego, lo decapitaron.

En este punto, se adelantó que la autopsia forense será vital para determinar si estaba vivo al momento de ser decapitado. El cuerpo fue enviado a la morgue judicial de Neuquén capital.

En el lugar trabajó personal policial de la Brigada de Investigaciones de Zapala, del Departamento de Criminalística y el fiscal Marcelo Jofré. Hicieron un perímetro en la escena del crimen para poder realizar las pericias correspondientes y, en paralelo, se relevaron 10 testimonios en busca de testigos presenciales y elementos que ayuden a esclarecer el parricidio.

Tanto la barreta como el cuchillo fueron secuestrados en el lugar y se realizó un allanamiento en la vivienda que determinó que la agresión comenzó allí. Además, se secuestraron elementos de interés para la causa, publica LM Neuquén.

Investigan si había violencia de género o familiar
Apenas comenzó la tarea de relevar testimonios, la Policía y la fiscalía se encontraron con algunas personas que daban cuenta de un historial de violencia familiar en esa vivienda. Por el momento, no se ha informado si había denuncias de este tipo, solo que se investiga su existencia.

Azorados por lo sucedido, distintas personas se pronunciaron al respecto a través de las redes sociales. Algunos no podían creer semejante atrocidad y otros llegaron a justificar el accionar de los dos jóvenes, quienes para ellos «hicieron justicia».

Es que, según algunos comentarios a la publicación de la noticia en un portal de Zapala, tanto los dos hijos como su madre eran víctimas de violencia ejercida por parte del hombre que fuera brutalmente asesinado en la vía pública.

Fuente: LM Neuquén