La selección femenina de básquet de Argentina debía enfrentar a Colombia en los Juegos Panamericanos, pero un error con las camisetas del combinado nacional hizo que el partido no se jugara.

Las chicas llegaron al estadio con la ropa alternativa de color azul cuando en realidad debían presentarse con la típica celeste y blanca. Colombia hizo el reclamo ante los árbitros y pidió el triunfo amparados en el reglamento.

Desde la Confederación Argentina de Básquetbol le echaron la culpa a las colombianas de haber decidido «no jugar», pero claramente el error logístico corrió por cuenta de la CABB.

Luego de conocido el papelón protagonizado por el equipo argentino el jefe de equipo Hernán Amaya y la Directora de Desarrollo del básquet femenino, Karina Rodríguez presentaron la renuncia a sus respectivos cargos.